¿Cuándo visitar al ginecólogo ante una sospecha de Papiloma?

Por lo general, si no tenemos síntomas o dolor, no vemos necesario el acudir al médico; sin embargo, debemos interiorizar que el acudir al ginecólogo con frecuencia, puede prevenir que nos llevemos una sorpresa en nuestra salud. Existe una estadística que indica que el 80% de las personas sexualmente activas, pueden contraer Papiloma Virus. Con este argumento, nos sentiremos más orientadas a realizarnos chequeos constantemente.

¿Qué sucede durante las pruebas de detección del cáncer de cuello uterino?

Por lo general, las pruebas de detección del cáncer de cuello uterino forman parte del examen ginecológico. Durante este examen estás acostada boca arriba en una camilla especial, con las rodillas dobladas y los pies en un par de estribos.

Mientras estás acostada, el doctor o la enfermera te introduce en la vagina un aparato médico llamado espéculo y lo abre para ver el cuello uterino. Luego, usa un cepillito especial para obtener unas células del cuello uterino. Estas células se envían al laboratorio para que un experto las examine al microscopio en busca de anomalías o de los tipos de VPH que causan cáncer.

La toma de la muestra para estas pruebas dura unos 5 minutos. Puede ser incómoda, pero normalmente no duele.

  • Prueba de Papanicolaou
  • Prueba del virus del papiloma humano (VPH)

¿Qué más sucede en el examen ginecológico?

Las pruebas de detección del cáncer de cuello uterino apenas son una parte del examen ginecológico. También se requerirá exámenes complementarios como pruebas de laboratorio y ecografías de ser necesario.

¿Qué es el cáncer de cuello uterino?

El cáncer de cuello uterino es el cáncer que se presenta en la parte más baja y más angosta del útero o matriz. El cuello uterino comunica el útero con la vagina.

Las células anómalas del cuello uterino pueden convertirse en células cancerosas si no se detectan y se tratan a tiempo. El cáncer de cuello uterino es más frecuente en las mujeres que no se hacen pruebas de detección con regularidad. Te recomendamos agendar tu cita al menos cada seis meses o una vez al año, según lo indique tu médico.

Ante cualquier sospecha o síntoma, no dudes más y acude a tu Ginecólogo de inmediato.